El padre de mi mejor amiga abusó de mí con engaños Relato Algo cambió la noche que conocí a Paco. Hasta aquella noche, mi vida había sido un mosaico de decisiones impulsivas y deseos inconfesables, pero nada me había preparado para el torbellino que supuso conocer a Paco. Es propietario de un bar de copas con terraza de verano. Su reservado, un rincón discreto y cómplice, fue el escenario de mi caída. Las circunstancias me empujaron a un encuentro que no busqué pero que tampoco evité. Paco, con su mirada afilada y su sonrisa de lobo, tenía una obsesión: mi culo. Aquella primera noche, en la intimidad del reservado, me dio por el culo con una furia animal, un frenesí que me dejó exhausta y, para mi sorpresa, profundamente satisfecha. Mientras me recomponía, con el cuerpo todavía temblando, él me miró con aire triunfal y soltó una profecía: “Volverás más pronto que tarde”. Me reí por dentro, pensando que era un fanfarrón, un tipo engreído que se creía el rey del mundo. Pero el muy cabrón...